JOSÉ DOMÍNGUEZ Y EL SENTIDO DE LO NATURAL.

Todo proceso regido por el ser humano está claramente encaminado a la búsqueda del disfrute, al devenir del placer al cual se puede acceder por múltiples caminos, por diversas vías que no se hacen anchas o estrechas sino más largas o cortas.

En dichas vías nos encontramos pausas obligadas que provocan reflexión e imprimen carácter diferenciador a cada individuo.

Una de esas pausas necesarias para la persona es el mero placer contemplativo, el mero disfrute de la belleza, de la cual el arte es pilar base.

La representación de lo natural ha condensado sin lugar a dudas durante siglos una parte primordial para discernir sobre el sentido de la existencia y su deambular.

En estas líneas quiero destacar la figura de un gran acaparador, de un magnífico captador del “sentido de lo natural”, el creador jienense José Domínguez el cual refleja de manera singular elementos de la naturaleza susceptibles de ser variados por la sinrazón humana lo que provoca constatación de lo autóctono, de lo habido dando muestra patente de un entorno no sólo deseado, bello enaltecido sino, lo que es más importante, acaecido en un lugar y tiempo determinados.

Domínguez resalta en su obra el valor de ello, afronta con premura la necesidad de reflejar los parajes idílicos que nos vienen rodeando a lo largo de la historia del ser para así dar fe de un sentido obligado, de una contundencia tal que muestra el principio de la vida.

La pincelada del autor se presenta a la sazón pletórica desgranando con cierta difuminación nuestros paisajes, repletos de arboledas, senderos, manantiales y demás.

Una ensoñación costumbrista invade el lienzo y transporta al espectador llenando en su mente un vacío difícil de completar en el ambiente urbano actual en el cual la vida vegetal se nos muestra degradada y casi inexistente.

De ahí destacamos la importancia del trabajo de José Domínguez.

Sería muy fácil indicar el virtuosismo con el que trata el espacio, la luz y tonalidad con la que lo dota pero sin duda hay que ir más allá, al concepto, al trasfondo del tema.

El autor se posiciona en la idea transmisora de lo necesario que es para el hombre mantener esos parajes representados, el procurar respetar un bien común de difícil perdurabilidad si no se toman medidas urgentes que acaricien la idea de que en el respeto al entorno se encuentra el respeto al “yo”.

 

Francisco Arroyo Ceballos

De la Asociación Internacional de Críticos de Arte (AICA).