La obra de este gran artista barcelonés afincado en Zaragoza se distingue por una técnica de cualidades y características propias, compleja en su proceso creativo e indescifrable ante los ojos. Su estilo y técnica que son únicas, ha llamado siempre la atención, por eso todas sus exposiciones cuentan con la buena respuesta del público. Sus vistas urbanas, son atractivas ciudades donde nos proyecta su propia visión del entorno paisajístico, donde reina la calma y la serenidad; sus cuadros nos transmiten paz y nos invitan a habitarlos, a dar un paseo en solitario por esas calles libres del ajetreo diario, nos hablan y nos cuentan de amaneceres y atardeceres de tonos cálidos, o de ciudades sumergidas en la niebla, de tranquilos puertos veraniegos o de grandes urbes inalterables. Malvehy se recrea en las arquitecturas que identifican a cada ciudad a través de una composición de signos geométrico pero donde no existe la línea, las formas están definidas por el contraste de tonalidades, por lo tanto el color es muy importante en su pintura, con él juega a las formas, a los reflejos, a los juegos lumínicos y a través de esa depurada técnica atrapa los matices. Eduardo Malvehy no deja de sorprendernos en cada exposición, es un artista con una gran sensibilidad expresiva

Judith Cuba