del 2 al 30 de Septiembre

 

Ricardo Cejudo

P.D.

CEJUDO NOGALES

... [Inteligente en la concepción y hábil en recursos, Cejudo Nogales, se desenvuelve en una acertada proporción que le aleja de poses, y afectamientos, sencillo y directo en su lenguaje, este hombre nos permite esa lectura directa, que hacen que el placer estético sea todo un privilegio. Comprometido consigo mismo, surge esa pintura tierna, erudita, pero ante todo esencialmente limpia y libre.

Los modelos sugieren y el artista investiga, y a la vez invita a imaginar, a soñar, con luces y sombras, cuerpos de contornos suaves y tiernos, miradas perdidas en el recuerdo indiferente a los que pretenden saber, acercándonos secretos y momentos evocadores. Bodegones y paisajes no son ajenos en su trayectoria artística, el entorno mediatiza. Cejudo Nogales siente su entorno y por ello lo plasma, en una apuesta permanente por la libertad personal, sin ataduras ni cortapisas, fruto de un espíritu necesitado de dejar que sea el corazón el que vaya marcando pautas y cadencias, debido siempre a que es su verdad la que impregna sus lienzos, cuya belleza radica en destacar con naturalidad unas composiciones cuyo objetivo consiste en una pura percepción de cálidos espacios revestidos de atemporalidad concebida a todo aquello que está por encima de modo y modismos, lejos de anécdotas fáciles y de "ismos" y, sobre todo, de influencias empíricas.] ...

Mercedes Hernández

 

Para Cejudo Nogales el color es el corazón de la pintura. En torno al color organiza la distribución del espacio pictórica para conseguir tonalidades esenciales, juegos de luz, acordes, niveles de armonía, matizaciones, variaciones, masas cromáticas. Con el color y la luz se entrega de lleno a la percepción visual, preocupándose cada vez más por uno y otra transformando de distintos modos la densidad matérica.

La complejidad propia de estos plantemientos artísticos coloca a Cejudo Nogales ante múltiples posibilidades. Su misma inquietud le hace introducir una cierta geometrización de estructuras con el deseo de conjugar las exigencias imprecisas y cambiantes de la actualidad con la serenidad de lo clásico. Plantea el motivo y sobre este los espacios plásticos. Y en estos, sugerencias, belleza, expresividad. Para ello sigue profundizando en el equilibrio de los planos, incidiendo sobre los desafíos que le plantean por un lado el tratamiento del color y por otro las enigmáticas alteraciones de la luz.

Fernando Ponce